Son un conjunto de afecciones clínicas infectocontagiosas que se transmiten de persona a persona por medio de contacto sexual que se produce, casi exclusivamente, durante las relaciones sexuales, incluido el sexo vaginal, el sexo anal y el sexo oral. Las enfermedades de transmisión sexual son causadas por dos tipos de germenes, bacterias y virus, pero algunas también son causadas por hongos y protozoarios.
Los preservativos o condones proporcionan protección cuando se utilizan correctamente como barrera desde/hacia el área que cubren. Un líquido infectado en una piel rota que llevase a la transmisión directa del VIH no sería considerado “transmitido sexualmente”, pero puede ocurrir teóricamente durante el contacto sexual; esto puede evitarse simplemente dejando de tener contactos sexuales cuando se tiene una herida abierta.
Algunas infecciones de transmisión sexual pueden ser Gonorrea, Sifilis, virus del Papiloma humano, SIDA, etc.
Para un uso apropiado para el condon puede ser: No poner el condón demasiado firme en el extremo en la extremidad para la eyaculación, usar un condón nuevo para cada encuentro sexual, no usar un condón demaciado flojo, no voltear el condón después de haber terminado, no usar condones elaborados con sustancias diferentes al látex y el poliuretano, evitar dejar el condón en el calor porque pueden desgastarse, evitar el uso de lubricantes basados en aceite y evitar el uso del doble condón, pues la fricción entre ambos hace que se rompan.